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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Impedimenta, una editorial gourmet que mira al futuro

En tan sólo cuatro años de vida, sus primeras ediciones han pasado de tener una tirada mínima de 1.750 ejemplares a una de 3.500 ejemplares.

Todo un logro para una editorial que saca a la luz joyas escondidas de la literatura nacional e internacional o grandes clásicos que llevan mucho tiempo sin publicarse y cuida sus ediciones hasta el mínimo detalle y sin preocuparse lo que supone para el precio de venta.

Nacida en mayo en 2007, la editorial Impedimenta se asomó por primera vez en el mercado editorial con La abadesa de Castro de Stendhal en septiembre del mismo año. Ahora su catálogo incluye cinquenta y ocho títulos que en su gran mayoría no han sido nunca publicados en España y que han conseguido no sólo llegar al gran público español, sino que han dado nueva vida a algunos autores y algunas obras incluso fuera de los confines nacionales.

Buceando en las profundidades del mercado editorial

Como cuenta Enrique Redel, fundador y director de Impedimenta, a raíz del éxito en España de La hija de Robert Poste, esta novela de Stella Gibbons se publicó o se volvió a publicar también en otros países y otra obra suya Westwood lleva semanas entre los libros más vendidos según el periódico The Guardian. La línea editorial de Impedimenta se parece más a bucear en las profundidades marinas en busca de especies desconocidas que a nadar en la superficie estando pendientes de lo que hacen y dicen los demás.

“Creo que al final todo editor es alguien que recomienda un libro” afirma Redel. “Yo, desde que era muy joven, cada vez que veía algo que me interesaba mucho, me ponía como un loco y se lo recomendaba a todo el mundo. El criterio de elección de los títulos de Impedimenta es mi criterio. Muchas veces parto de lecturas anteriores, otras veces de algo que encuentro en una librería en el extranjero o que me han recomendado, que encuentro magnifico y que sin embargo no puedo encontrar en el mercado editorial español”.

“Y cuando encuentras algo que te gusta mucho, lo tienes que recomendar y vestirlo de la manera más preciosa posible, sobre todo por respeto al autor, al traductor y al lector. Tienes que hacer el mejor libro posible”. Gourmet por dentro y por fuera, los libros de Impedimenta lucen un papel italiano muy caro para sus cubiertas y bonitas páginas color hueso detrás de las cuales los detractores del libro electrónico adorarían atrincherarse y no les faltaría razón.

“Con esto somos obsesivos” afirma Redel “muchas veces vamos a la imprenta a ver el arranque de máquina, para estar seguros de que el libro está bien de color, hemos buscado un papel que no se manchara mucho e intentamos que las portadas sean bonitas y que a la gente le guste llevar nuestros libros en la mano. Le guste tocarlos, olerlos, mirarlos. Se trata de una relación sensitiva que implica enfrentarse al libro como a algo vivo”.

Buenas noticias para los lectores “analógicos”

Estando así las cosas, se entiende por qué la reciente llegada de Amazon a España supone para Impedimenta un gran desafío: hacer que sus libros sigan siendo atractivos en su nuevo formato electrónico que no tiene ni el olor, ni la elegancia de su indumentaria habitual.

Por otro lado, el salto al libro electrónico supondría abatir el precio de venta tanto en el mercado español – Redel afirma estar haciendo todo lo posible para que la versión e-book cueste la mitad de la edición en papel – como en el mercado iberoamericano, donde Impedimenta tiene distribución pero donde los precios de sus libros son excesivamente altos.

El hecho de que una editorial joven y pequeña como Impedimenta esté apostando por los libros electrónicos puede tener también otra consecuencia: sacar del miedo a los que todavía no saben si tirarse a la piscina de los e-books o seguir anclados al papel. Y no porque les guste tocar y oler los libros, sino porque la oferta sigue siendo muy reducida y las elecciones obligadas.

¿Merece la pena cebarse de superventas sólo porque queremos estar al día y privarse de una joya como La librería de Penelope Fitzgerald porque no podemos leerlo en una tableta? Claro que no y según parece ya no es necesario elegir.

“Todos los editores españoles estamos digitalizando nuestros libros, negociando con autores y traductores, haciendo que nuestros libros funcionen en este nuevo formato. Por lo que se refiere a Impedimenta, todos los libros de los que tengamos derechos – bien por el propietario de estos derechos, bien porque son de dominio público – pasarán al nuevo formato: estamos hablando de alrededor de cuarenta títulos de cincuenta y ocho que tenemos publicados”.

Por Alessia Cisternino

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