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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«La juguetería errante», en Agenda Urbana

Oxford, Inglaterra, 1946; un escritor aburrido, un inusual profesor de literatura, un muerto, una juguetería que desaparece.

Un descapotable rojo –Lilly Christine III-, matones, estudiantes exaltados, policías, la chica guapa y un poco tonta –el texto, desde luego, no aguantaría un análisis feminista, pero eso lo dejaremos de lado- un insólito testamento, persecuciones -a veces durante la lectura de estos pasajes parece escucharse de fondo el tema Yaketi Sax utilizado por el irreverente Benny Hill en su famoso Show, tabernas al más puro estilo inglés, ingeniosos diálogos, multitud de interesantes citas literarias, hasta una suerte de metatexto -el protagonista, Gervase Fen, en un momento dado, mata el aburrimiento buscando el nombre de la próxima novela de Edmund Crispin-, todo eso convenientemente mezclado es La juguetería errante. Una divertida comedia policiaca, en ocasiones divertidísima, en la que Gervase Fend, profesor y también investigador ocasional, ayuda al escritor Richard Cadogan a resolver un inexplicable enigma, la desaparición de un muerto y del lugar del crimen, una juguetería de Oxford en la que, casualmente, entra Cadogan la noche que llega a esa localidad buscando algo de agitación en su vida. Y lo consigue, absolutamente. Y además el libro es otra preciosa edición de Impedimenta, así que no hay que perdérselo.

Por Antonia Montaner

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