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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«Flora Poste y los artistas», de Stella Gibbons

Han pasado 16 años desde que Flora Poste abandonó Cold Comfort Farm, tras haber ejercido de hada madrina para sus rústicos parientes, los Starkadder. Desde entonces se ha casado con el caballero que la rescató de la granja y vive felizmente con él, y su numerosa prole en una rectoría.

Ha mantenido el contacto con sus rústicos familiares por lo que recibe alarmada una íntrigante misiva de su primo Reuben. Al mismo tiempo quiere el azar que reciba la invitación para colaborar en unas jornadas que tendrán lugar próximamente en la misma Granja. ¿Qué habrá ocurrido en Cold Comfort Farm?

Flora se presenta en la granja para descubrir ¡Qué ya no queda ningún Starkadder!¡ No es posible que se haya roto una tradición tan sagrada! Nuestra heroína comienza a investigar que ha pasado lo que nos sirve a los lectores para conocer, al mismo tiempo, que les ha deparado el futuro a los protagonistas de La Hija de de Robert Poste. Me ha gustado mucho reecontrarme con algunos de los personajes que dejamos y, descubrir, que siguen siendo tan peculiares. Genial que la autora haya mantenido esa brillante vis cómica que los caracterizaba. Lo mejor la desbandada general a Sudafricania.

En este sentido, también resulta muy divertida, la situación actual de la Granja. Se ha convertido en un chiste malo de sí misma(“¡la granja repintada como un golfa buscando guerra en el paseo marítimo de Whorting!”). Nos recuerda a un “bucólico” parque temático. Todo limpio y ordenado con cartelitos de todo tipo, no vaya a ser que no perdamos. Stella Gibbons parodia, a mi entender, el movimiento Arts&Craft. Si nos paramos a pensar resulta un poco absurdo tratar de revivir el pasado. Nos convertimos en actores que habitan un decorado(“Es como estar encerrado en el Victoria&Albert Museum después de que hayan echado el cierre”)

Siguiendo con los aspectos cómicos de la novela, que afotunadamente son muchos, destacamos la convención de intelectuales. Aquí la autora realiza una crítica mordaz. Nos presenta un grupo de personas a los que no hay por donde coger. Viven preocupados únicamente en cuestiones absurdas como elaborar obras de arte efímeras con comida, mientras Inglaterra acaba de pasar por la Segunda Guerra Mundial. Todos estos intelectuales sólo desean vivir para divertirse, si puede ser llamando la atención mejor. Gracias a esto me reí muchísimo con todos los episodios del congreso. Las risas continúan con los giros de palabras y dobles sentidos(“Frau Dichtverworren: “señora embrollo impenetrable”, lo que no carece de gracia dado que la citada señora es psicoanalista, o los profesores de genética cría y reproducción) Además me resultaron geniales los retratos de artistas reales. a modo de ejemplo Bob Flatte(flatted, desafinado) nos recuerda A Bejamin Bitten, autor de una estrafalaria ópera o; para mí el mejor, Peccavi/Picasso, un pintor con gran éxito en América que viste de estilo marinero con gran interés por las féminas, además de ser natural de la península ibérica.

Aunque la novela se desarrolla posteriormente, la 2º GM está muy presente(o eso me parece a mí). Inglaterra depende de ayudas extrajeras para salir adelante. (“asociación de beneficencia americana zúrcelo y viste a un inglés”). Además se critica, como hemos dicho más arriba, la ausencia de patriotismo de los intelectuales.

Por último afirmar que nuestra querida Flora volverá a ejercer sus poderes mágicos para que la felicidad regrese a Cold Comfort Farm.

Como conclusión: ¡Nos encantan Flora Poste y Stella Gibbons!

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