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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«Un rey sin diversión», de J. Giono

Antes de empezar esta reseña me gustaría destacar las estupendas ediciones que está sacando la editorial Impedimenta. Logran rescatar grandes clásicos que si no fuera por ellos serían un tanto complicados encontrar. También hay que mencionar la belleza y profesionalidad de sus ediciones.

Pero volvamos a la novela que nos ocupa. Impedimenta nos presenta una trepidante novela negra. Esta historia es la primera de las famosas “Crónicas Novelescas” de Jean Giono. Compuestas por la que comentaremos hoy “Un rey sin diversión”, “Les grands chemins”, “Le moulin de Pologne”, “Ennemonde” y “L´Iris de Suce”.

Allá por el 1843, en una provincia cercana a la Provenza, comienzan a ocurrir unas extrañas desapariciones y se produce una serie de siniestros asesinatos. Los habitantes viven con un miedo perenne, encerrados en sus casas y con el pánico de ser ellos las próximas víctimas. Por ello deciden poner todos estos sucesos en conocimiento de los gendarmes. Estos llegan al pueblo con la intención de arrojar un poco de luz sobre lo acontecido. Para descubrir al responsable o responsables de esos sucesos los gendarmes serán dirigidos por un peculiar capitán de nombre Langlois.

Langlois será el encargado de la investigación. Este peculiar caballero será acogido en el pequeño pueblo como un héroe. Pero este hombre, bien visto a ojos de los demás y bien valorado por su trabajo, esconde grandes secretos.

Una vez solucionado los asesinatos, algo que me gustaría resaltar es que es una novela negra un tanto atípica, ya que como a mitad del libro se resuelve parte de la acción. También la historia tiene varios narradores, que se encargarán de evocar la historia con una cantidad considerable de años transcurridos.
Cuando el pueblo vuelve a una aparente tranquilidad, el general Langlois decide mudarse a vivir allí. Su intención es buscar una mujer con la que casarse y pasar el resto de sus días en la tranquilidad que el pueblo le ofrece. Para ello buscará la ayuda de “Salchicha” una antigua prostituta que le ayudará en la búsqueda de una joven casadera. Esta mujer será una de las narradoras de la historia y será a ella a la que le desvele su gran secreto, porque este hombre aparentemente bueno y respetable esconde una historia perturbadora.

Giono nos adentra en unos maravillosos paisajes, donde la naturaleza tiene un gran protagonismo; describiendo con gran maestría esas campiñas incomparables. Si tuviera que describir este libro en una sola frase, diría que nos narra de una manera muy bonita la grandeza y las miserias de los hombres.

No lo recomendaría para alguien que busque una lectura sencilla y fácil, tiene cierta complejidad tanto en la forma en la que está escrito como en la trama.

Si queréis leer un buen libro no dudéis en haceros con él. Desde París es nuestro estamos deseosos de leer las demás partes que componen estas fantásticas e hipnóticas “Crónicas Novelescas”.

Jean Giono nació en la Provenza (Francia) 1895. De una familia humilde, se vio obligado a abandonar sus estudios para trabajar como mozo, dependiente y después de la guerra, como subdirector de una oficina bancaria.
Tras su primera novela “Colline” el banco en el que trabajaba quebró, por lo que pudo dedicarse más a fondo a la literatura. Comenzó a implicarse en los movimientos de la izquierda. Fue en los años treinta donde comenzó se hizo miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios, de ideología comunista. En 1935 publicó “Que ma joie demeure” fue con esta obra con la que se ganó la simpatía de los lectores más jóvenes.
Más tarde escribió Le voyage en calèche. Más tarde escribio las citadas “Crónicas Novelescas”. También fue célebre por su “Ciclo de Húsar” compuesto por Mort d´un personnage, El húsar en el tejado, Le Bonheur fou y Ángelo.

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