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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Príncipes azules y no tanto

En la obra de la memorable narradora de origen escocés Muriel Spark (1918 – 2006) abundan las situaciones donde lo aparente no es tal cosa. Donde uno cree que se encuentra muy seguro en su narrativa, aparentemente de la nada surge una vuelta de tuerca que cambia por completo la trama y el desenlace, dejando al lector con la sorpresa en los ojos, invitándolo a leer más y más, para saber “cómo es que todo termina.”

Este detalle en su pluma es el que contribuyó a que la Spark fuera, junto con Iris Murdoch, Elizabeth Bowen y Doris Lessing una de las narradoras anglosajonas más destacadas en el periodo de la postguerra, aportando cada una de ellas una identidad única a su manera de escribir. En el caso de Spark, esto es evidente en obras aclamadas como “La Plenitud de Miss Brodie”, “Memento Mori”, “Las señoritas de escasos medios”, la alucinante “Robinson” (aún inédita en castellano), “La imagen pública”, “La abadesa de Crewe” (una astuta parodia del escándalo Watergate, sustituyendo a Richard Nixon & Co. con monjas benedictinas) y “La puerta de Mandlebaum”, solo por citar algunos títulos de su extensa bibliografía. En “Los solteros”, originalmente aparecida en 1960 y considerada por muchos críticos una de sus mejores obras, aparece un grupo de personajes que, fieles a la obsesión de su autora, no son lo que aparentan: un abogado, un párroco, un irlandés enamoradizo, un detective privado, un profesor, un grafólogo. Todos ellos solteros londinenses. Todos ellos con uno, dos o más secretos, que han logrado mantener a raya, hasta que entre ellos aparece el enigmático Patrick Seton, una suerte de médium psíquico, que se involucra con todos los personajes y los lleva no solo a revelar sus secretos, si no también a verse enredados en una trama que incluye algunas actividades delictivas e inesperados giros amorosos entre ellos y algunas jóvenes independientes que se cruzan en su camino.
Mordaz mezcla de comedia y sátira social con elementos románticos, críticos y de novela negra “Los solteros” es una novela que no envejece y que se siente tan fresca ahora como – uno supone – en su primera publicación. Esto principalmente se debe a que el lenguaje utilizado por la autora es hábil y conciso, sin exageraciones, muy directo, pinta a los personajes en unas cuantas pinceladas. La trama se mueve con rapidez y deja al lector con una enorme satisfacción. Sin duda, uno de los mejores rescates literarios que ha hecho Impedimenta en años recientes, es una narración que arrasa, sin condescendencia, con los conceptos del lector y le deja una experiencia divertida y gratificante sin sacrificar un ápice de su conspicua inteligencia.

Por Miguel Cane

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