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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«Los solteros», de Muriel Spark

Desde hace tiempo disfruto con las ediciones que realiza Impedimenta de ciertos autores de novela británica, como sucede en este caso con la obra de Muriel Spark.

La lectura de esta obra, no sólo me ha parecido deliciosa por su complejidad en las capas con las que reviste a los personajes, o las tramas principal (en torno al juicio por estafa al médium Patrick Seton) y secundarias que van armando los personajes que rodean al protagonista, la lectura abarca otros aspectos o temas ligados directamente al planteamiento central y al modo en el cual se desarrollan los personajes, la trama platea infinidad de interpretaciones ligada a un humor hilado con una sutilidad propia de la novela británica, ligada al estilo de Woodhouse, por ejemplo.
Nos ponemos en situación, y aunque la obra de Spark es tardía por la edad en la cual comenzó a escribir, eso no desvirtúa la calidad de sus escritos, al contrario, es tal la potencia y elegancia de sus creaciones, que ya se advierten en esta obra temprana; dejémonos llevar a este Londres por el que deambulan una especie de almas en pena que van desde el mayor de los patetismos hasta la autodestrucción mas demoledora, pero eso, señores, regado por los diálogos mas excepcionales, elevan esta obra a niveles nunca vistos.

Comenzando por el artífice de la trama que no personaje central, Patrick Seton, un médium venido a menos acusado de fraude a una viuda a la cual pidió un dinero que nunca devolvió y enfrascado una relación tumultuosa con su novia embarazada. Y a su son bailan el resto de marionetas que entran y salen de escena: el epiléptico y grafólogo Ronald, -sujeto primordial en el desarrollo de la acción- que es incapaz de controlar sus ataques en público, el abogado de Seton, un médico al cual chantajea para que le suministre drogas o la señora que ofrece su casa para las reuniones o sesiones de espiritismo de Seton, y así con un largo etcétera que no defraudará al lector, porque la narración ganará en peso una vez que nos dejemos llevar por este elenco de secuaces al servicio del médium.

Spark, en esta estupenda traducción y edición de Impedimenta, como he dicho comenzó su aventura literaria con casi cuarenta años, aspecto que no le supuso ningún problema, puesto que el resto de su vida lo dedicó a escribir y recuperar el tiempo que había invertido en cosas como vivir durante un tiempo en África o trabajar durante la Segunda Guerra Mundial para la inteligencia británica, entre otras tantas cosas, como convertirse al catolicismo, aspecto éste, el de la religión que será de marcado interés en su obra. En concreto, estas características de su estilo como la aparición de la religión, el uso de brillantes diálogos que ejemplifican a la perfección la sutilidad que puebla su obra, junto con detalles como la perfecta caracterización de los personajes que nunca llegaremos a conocer profundamente por la complejidad en su personalidad y por el tratamiento que Spark hace de ellos, o esa ironía que va de la mano de una perfecta sátira de la sociedad británica.

No añado nada mas, que sea el lector el que juzgue y opine. Y, larga vida a Impedimenta.

Por Félix Villanueva

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