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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
David Nobbs, humor y sarcasmo puramente british

Seguro que muchos de ustedes recuerdan la serie Caída y auge de Reginald Perrin (Impedimenta), pero no todos sabrán que estaba basada en una novela homónima, escrita por David Nobbs y considerada todo un clásico de la comedia inglesa y con la que este escritor inglés alcanzó el éxito, allá por el año 1975.

Tal fue la aceptación, que el bueno de Perrin acabaría protagonizando una trilogía. Además, creó escuela entre los nuevos escritores británicos de los ochenta. Pero, esperen, que les presento: Reginal Perrin es un hombre de cuarenta años, que en principio, podría estar muy satisfecho con su vida: está casado, es padre de dos hijos ya criados, como suelLIBRO.Caída y auge de Reginald Perrine decirse, vive en una zona residencial y tiene un buen puesto de trabajo en la empresa de postres Dulcesol, un lugar donde por cierto se celebran singulares reuniones de trabajo. Tiene también un jefe un poco bobo, una suegra, un yerno, familiares gorrones, rutinas…, no le falta un detalle. Vamos, que Perrin tiene una vida normal y confortable que no le hace en absoluto feliz.

En las primeras páginas comenzamos a asistir a cambios en su comportamiento, y Perrin podría recordar vagamente al Lester Burham de American Beauty. Así veremos a nuestro antihéroe inglés colocarse de forma gratuita y algo patética en situaciones de peligro o internarse en el mundo de la infidelidad conyugal, del que se había mantenido totalmente ajeno. Pero no es suficiente y Perrin decide algo más radical: fingir su suicidio, quitarse del medio y comenzar una nueva vida. Y así lo hará. Pero ni qué decir tiene que las cosas se complicarán.

Esta novela, profundamente british se sirve de la ironía, del sarcasmo y de situaciones límite para divertir al lector. También de los juegos de palabras a los que tan dados son los ingleses y que con tan poco éxito logran ser traducidos después al castellano. Caída y auge de Reginald Perrin no escapa de esta dificultad. En cualquier caso, el resultado es una lectura grata y que nos hará sonreír. Aunque no todo es liviano en esta novela: el libro también invita a valorar en su justa medida lo que tenemos. Y hasta aquí podemos leer.

Por Txani Rodríguez

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