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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Nadie temerá a Virginia Woolf

Virginia Woolf no tuvo una vida precisamente fácil. Golpeada joven por la muerte de varios familiares; víctima de abusos por parte de un hermanastro; insegura en sus inicios artísticos y con un desasosiego galopante en los bolsillos.

Por si fueran pocos episodios lindantes con la depresión y la tristeza, su suicidio elevaba al cubo su perfil trágico. Con tales precedentes, una nueva biografía sobre la escritora tenía todos los billetes para convertirse en un viaje alrededor del desaliento vital. Sin embargo, cuando se acaba la lectura de “Virginia Woolf” de Michèle Gazier y Bernard Ciccolini (con la que la editorial Impedimenta abre su nueva colección de novela gráfica El Chico Amarillo), las sensaciones son, justo, las contrarias.

La culpa es, sin duda, de los autores. Ciccolini nos traslada, con sus dibujos, a los distintos ambientes y circúnstancias en que se fue desenvolviendo Woolf. Nos contagia su felicidad, sus ilusiones, pero también sus dudas y sus particulares infiernos. Convierte al lector en ascensorista del periplo imprevisible en que se convirtió la vida de la autora de “Las horas”. Somos Virginia, pero al mismo tiempo su marido, su hermana, sus amigos. Sin tiempo ni autoridad para juzgar. Ciccolini opta por un trazo envolvente, sin necesidad de obsesionarse por el detalle, para resultar creible.

Por su parte, Gazier da una lección magistral de síntesis narrativa. Un trabajo ciclópeo que solventa con la habilidad de un barman de las palabras, obsequiando el mejor de los cocktails posibles, mezclando en perfecta proporción todos los ingredientes que conformaron la vida de la escritora. Ya avisa en el prólogo que no se van a escatimar los momentos en que Virginia Woolf fue feliz. Y ahí radica parte de la grandeza de este libro. Porque incidiendo en esos instantes en que parecía que un rayo de sol iluminaba su existencia, es más fácil entender aquellos otros en que cubría con una cortina su deseperanza.

“Virginia Woolf” es un libro que interesará tanto al néofito como al experto en la obra de la novelista. Un volumen que se disfruta en cada una de sus páginas, que respira vida aún a sabiendas de cuál va a ser su final. Un cómic que debería ser de consulta obligada en las escuelas y que haría más por la promoción de la lectura que todas las campañas del mundo. Pónganlo en manos de los adolescentes y verán como se despierta en ellos la necesidad de conocer cada uno de los libros que escribió Woolf, sin importarles “si eso va para exámen o no”. Pónganlo en cualquier otra mano y comprobarán cómo se lanzan de cabeza a la piscina. Vivimos malos tiempos para las buenas noticias, así que celebremos, como merece, la aparición de esta joya.

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