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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«La Buena Novela», de Laurence Cossé

Bibliofilia y misterio de alto vuelo y alcance. Construida a partir de estos dos elementos, La Buena Novela es uno de esos libros que se leen con el mismo interés con el que uno escucha una confidencia.

En estos tiempos en los que parece que estamos esperando a los bárbaros, el libro de Laurence Cossé tiene la desfachatez de convertir el elitismo en una alternativa seductora.
¿Elitismo? Lo aclaro: esta es una novela en la que se habla de obras maestras. Me refiero a los libros más reveladores, más selectos y más embriagadores. Ya saben: esos que se yerguen por encima de la propaganda y de lo que dictan los manuales.
Cossé convierte la bibliofilia en una logia que parece inasequible al profano, pero acierta al trasladar este apasionamiento a una trama dominada por el suspense y la diversión.

¿Existirá, me pregunto, algún librero como el protagonista de esta obra? Ivan Georg no es un vendedor como los demás. Hablamos de un lector fanático. Un bibliófilo que consume libros a placer y con placer, y cuya pasión, lejos de diluirse, se acentúa. En definitiva: un campeón de la lectura, que se proclama como el único librero de Francia capaz de leer todo lo que se publica.

Van Georg tiene una cómplice, su mecenas Francesca Aldo-Valbelli, quien le firma el talón correspondiente a su primer mes de sueldo en un establecimiento extraordinario, abierto bajo el rótulo de La Buena Novela.
En ese comercio tan singular, Ivan y Francesca sólo quieren vender novelas inolvidables, destinadas a lectores con un coeficiente de curiosidad superior al de la media de los restantes seres humanos. Con eso les basta. No necesitan otra imagen de marca.
Para establecer ese catálogo borgesiano, organizan un comité secreto de asesores. Lo forman ocho miembros –escritores todos ellos–, cada uno de los cuales debe recomendar trescientas novelas imprescindibles.

El libro comienza con un misterio, descrito antes de que el lector conozca los orígenes de la librería. Tres integrantes del comité sufren accidentes. Y está claro que se trata de una agresión premeditada. De hecho, una de las víctimas le cuenta a Ivan cómo le amenazaron: «Esto parece una novela policíaca barata, ¿Eh, Le Gall? Con personajes vulgares y una intriga burda y aburrida. ¡Pobre Le Gall, a él le gusta la buena literatura, vaya que sí! Esto no pasaría en una buena novela, ¿eh?»

El libro de Cossé merece un brindis. En primer lugar, por ir de frente contra el relativismo estético de nuestra época, jaleado por los poderes mediáticos y por la superficialidad imperante. Y en segundo lugar, por su inteligente estructura: un juego de muñecas rusas que va liberando información de forma oportuna, sin que flaquee la intriga en ningún momento (Cedo a los académicos la opción de hablar de la intertextualidad y de otros artificios más o menos sugerentes).

La ironía es otro rasgo de inteligencia, y Cossé también sabe administrarla en su relato, una fábula en la que despliega toda una sucesión de afinidades electivas y de revelaciones sorprendentes.

Los amantes de la buena literatura ya pueden frotarse las manos.

Sinopsis

Laurence Cossé plantea en La Buena Novela un misterio libresco, mezclado con una historia de amor imposible y una bibliofilia asesina.

La fundación de una librería parisina «única», llamada «La Buena Novela», desata pasiones, celos y hasta intentos de asesinato. Ivan «Van» Georg, antiguo vendedor de cómics, y la estilosa y seductora Francesca Aldo-Valbelli se juntan para llevar a cabo el sueño de sus vidas: montar una librería que solo venda obras maestras, seleccionadas por un comité secreto de ocho respetables escritores que se esconden bajo seudónimo. Cuando la librería abre, inmediatamente empieza a cosechar un éxito arrollador. ¿Quiénes son esos elitistas y cómo osan decirles a los lectores lo que han de leer? La blogosfera hierve, Internet crepita. Decenas de competidores nacen de la noche a la mañana, clamando por los ideales seudoigualitarios. Ivan y Francesca, estoicamente, intentan aguantar el chaparrón hasta que, de repente, tres de los miembros de su comité secreto son víctimas de accidentes que a punto están de costarles la vida.

Laurence Cossé nació en 1950, en Boulogne-Billancourt. Empezó su carrera profesional como periodista en Le Quotidien de Paris, y luego comenzó a trabajar en la cadena pública de radio France Culture, donde llegó a entrevistar a Andrei Tarkovsky, Jorge Luis Borges o Suzanne Lilar.

La mayoría de sus novelas han sido publicadas por Gallimard. Su obra más aclamada hasta la fecha es La Buena Novela (2009), que ha sido traducida a varios idiomas, y que está considerada una de las sátiras más certeras recientemente escritas sobre el mundo de las librerías y los libreros. Especialista en historias que retratan los oscuros recovecos del poder, es autora, asimismo, de las novelas Les chambres du Sud (1981), una novela poética, Le coin du voile (1996), ganadora del Prix du Jury Jean Giono ese mismo año, La femme du premier ministre (1998), donde Cossé se interna en el género de la novela histórica, Le Mobilier national (2001) y, más recientemente, Les amandes amères (2011).

Por Guzmán Urrero

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