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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
«Arenas movedizas», de Max Mönch, Alexander Lahl y Kitty Kahane

«Un libro atípico, de múltiples lecturas; de lo social a lo político, sin olvidar la crónica sentimental y una afilada mirada a los medios de comunicación.»

La caída del Muro de Berlín es uno de esos acontecimientos históricos inagotables. En un instante, y caso de improviso, se alinearon los dos sentidos que tuvo el derrumbamiento de aquella enorme pared divisoria, el literal y el metafórico. Contemplar aquella caída era contemplar el final de la Guerra Fría, pero también la debacle de un modo de entender el mundo que, durante muchos años, echó un pulso a su opuesto.

Ser periodista en Berlín en aquellos días de 1989 era, probablemente, la mejor profesión del mundo. En Arenas movedizas Tom Sandman, corresponsal en el extranjero de un importante periódico neoyorkino, es enviado a Alemania para narrar de cerca la celebración del 40 aniversario de la República Democrática Alemana, aunque se sabe que, en realidad, asistirá a las mayores manifestaciones populares celebradas nunca contra del Partido Socialista Unificado de Alemania. Lo hace tras cubrir la matanza china de Tiananmén, obligado por un jefe de escasos escrúpulos y renunciando a recomponer los cachitos de lo que queda de relación con su novia. A través de sus ojos descubrimos la paranoia comunista, la pobreza del pueblo al otro lado del Telón de Acero y las circunstancias que, en poco tiempo, llevarán al famoso no-anuncio por parte de Günter Schabowski.

Arenas movedizas se publicó con motivo de los 25 años de la caída del muro y la editorial Impedimenta lo ha recuperado para el castellano. Es un libro atípico, de múltiples lecturas; de lo social a lo político, sin olvidar la crónica sentimental y una afilada mirada a los medios de comunicación. Es, además, el retrato de un mundo extinto pero fundamental para comprender la Europa que fue desde el final de la II Guerra Mundial hasta el cambio de siglo. El periodista Max Mönch y el cineasta Alexander Lahl, con las ilustraciones de Kitty Kahane, logran un acercamiento original, humano y libre de solemnidades para construir una novela gráfica destinada a engrosar el generoso listado de grandes novelas de perfil histórico publicadas en Europa en los últimos años.

Por José Ángel Sanz.

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