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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Crítica de A lo lejos, de Hernán Díaz: el nuevo western viene del sur

Hace falta ser estudioso de Borges, emigrado y argentino para abordar con valor y decisión un género tan estadounidense como el wéstern y lograr que la calurosa acogida de críticos y lectores de este país te haga finalista del Pulitzer y del PEN / Faulkner. Esto es lo que hizo Hernán Díaz en 2018 con "A lo lejos", un título sobresaliente por su calidad y ambición, que Impedimenta acaba de traer al castellano en la valiosa traducción del cuentista Jon Bilbao, y que toma de Borges la meticulosidad del lenguaje así como la costumbre de adueñarse sin reparos de una tradición literaria ajena y engrandecerla.

«A lo lejos» es en su confección una novela de camino que narra las peripecias del gigante Håkan Söderström, un héroe que resulta extraordinario para los lectores por su profundidad emocional y para sus compañeros de viaje por su bondad y dimensiones. Procedente de Suecia y siendo poco más que un niño, Håkan llega a San Francisco en plena Fiebre del Oro y emprende la misión imposible de reencontrase con su hermano Linus en Nueva York atravesando todo el continente. Este débil motivo para guiar al personaje a través de sus lances con forajidos, mineros, indios y todos los estándares de John Ford es poco a poco sustituido por la huida del mito que sus propias acciones y las habladurías de las caravanas van gestando: “el Halcón”, una combinación de asesino cruel y justiciero que el transcurso del tiempo y el distanciamiento que Håkan se impone no hacen sino alimentar. Sin duda, la novela crece a la par que este se desengaña, aprende en sus viajes a contrapelo de los que conquistan el Oeste, se sume en una introspección casi ascética y finalmente envejece sin perder su inocencia original, y es que su retrato tiene mucho de autobiográfico: la familia de Hernán Díaz huyó de la dictadura argentina, este se crio en Suecia y acabó fijando su residencia en Estados Unidos hace veinte años. Los pasajes aparentemente más anodinos, donde el Halcón no hace sino vagar y sobrevivir en la inmensa soledad y la dureza del desierto o la llanura, resultan más vibrantes y conmovedores que los encuentros con algunos personajes que, como Mortimer, un científico evolucionista que busca el origen de la vida, o una prostituta líder de un grupo de forajidos pecan de cierto anacronismo, el único defecto achacable a esta obra.

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