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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
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VERSIÓN PAPEL

ENCUADERNACIÓN
Rústica con sobrecubierta
FORMATO
13 x 20
ISBN
978-84-17553-08-1
PÁGINAS
208
PRECIO
20,50 €
EDICIÓN
-

VERSIÓN DIGITAL

Fitzgerald, Penelope

Voces humanas

Traducción de Eduardo Moga

Penelope Fitzgerald, autora de La librería, conjuga el humor, la compasión y la belleza en esta gran novela que retrata a los seres humanos cuando lo han perdido todo, salvo, quizá, la esperanza de sobrevivir.

Londres, en pleno Blitz, vive en un estado de amenaza permanente; pero la bbc, la principal fuente de noticias del país, sigue funcionando gracias a periodistas comprometidos que no dudan en mantenerse en sus puestos a pesar del miedo a los bombardeos. Entre ellos, Sam Brooks, el excéntrico director de Programas Grabados, que siente verdadera pasión por su trabajo; en este ambiente de máxima tensión, intentará ampararse en el refugio que le ofrece Jeff Haggard, el flemático director de Planificación de Programas, y también en el de sus asistentes: Vi, una joven sencilla y generosa; Lise, que espera el regreso de su novio del frente; Della, una gran seductora que sueña con ser cantante, y Annie, una muchacha que quizá se enamore de su superior. El primer amor, la pérdida y el aprendizaje vital son solo algunas de las experiencias profundamente humanas que se entrelazan en este opresivo microcosmos, mientras las bombas resuenan en el exterior y los responsables de informar a la nación no son capaces ni de controlar sus propias vidas.

La prensa ha dicho

Fitzgerald, Penelope

Penelope Fitzgerald, de soltera Knox, nació en 1916. Era la hija del editor de Punch, Edmund Knox, y sobrina del teólogo y novelista Ronald Knox, del criptógrafo Dilly Knox y del estudioso de la Biblia Wilfred Knox. Ver más

Estamos ante una de las novelas más divertidas de Penelope Fitzgerald.

-The Times

De todas las novelistas del último cuarto de siglo, Fitzgerald es sin duda la más grande. Podemos considerarnos afortunados por haber sido sus contemporáneos.

-Philip Hensher, <em>Spectator</em>
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